Etiqueta: PerdidoenelÁrtico

Escandinavia.

Los domingos son parecidos a bailar un bolero con el reloj, y nos van rasgando un poco el corazón aunque no nos demos cuenta.

Es momento para detestar los lunes por encima de todas las cosas, para ver los huecos en la mesa, en la cama y el sofá.

Los domingos se visita el cementerio.

Se encienden velas.

Se pasea por la plaza.

Se toma vermú.

Se come en familia.

Se dejan sin respuesta muchas preguntas lanzadas al viento.

Se extraña más que se echa de menos.

Duele todo y no da tiempo a pensar en Escandinavia.

Los domingos tienen ese tinte de final agónico, de resaca, de afonía culpa del alcohol, el tabaco y los gritos de la madrugada del sábado.

Los domingos se puede planear una huida, una estampida o seguir dudando de todo.

Repican las campanas y la calma invade las calles a la hora del café.

El tren se escucha a los lejos.

La gente prepara las maletas y se despide con besos.

Entiendes lo que significa la palabra saudade.

Algunos fuegos dejan de quemar.

Y otros se encienden sin saber que se apagarán algún día.

Confesaré que siempre detesto los domingos por la tarde, menos cuando estoy contigo y pisamos el mismo suelo.

Libro: Perdido en el Ártico.

Hoy es un día importante.

Empieza la campaña de crowfunding (o micromecenazgo si os gusta más el castellano) para que el libro Perdido en el Ártico sea publicado por la Editorial Libros.com.

Para los lectores habituales he de decir que, además de una recopilación de los textos o relatos del blog, habrá relatos inéditos, textos que sólo verán la luz si este proyecto llega a buen puerto.

Para que la campaña tenga éxito y que el libro pueda publicarse necesito la ayuda de 150 mecenas.

La marcha del blog seguirá como viene siendo habitual, con la cadencia de escritura que me permitan mi mente y mis circunstancias.

Os dejo aquí el link de la campaña: https://libros.com/crowdfunding/perdido-en-el-artico/

Muchas gracias, más que por ayudarme con esto, por estar ahí leyendo a diario, por vuestros comentarios y la difusión que hacéis en las redes de mis textos.

Un abrazo,

Ártico.