Cucarachas, amebas y el fango.

Creía que no se podía estar más triste, pero supongo que sí, que siempre es posible ir a peor. Eso de que una vez tocas fondo sólo puedes ir para arriba es otra mentira que alguien inventó para dar esperanzas.

Y ya no hay esperanza.

Hace tiempo que ha ido difuminándose como tu sonrisa tras la esquina.

Y da absolutamente igual que las horas sigan pasando en el reloj, que el sol salga cada mañana, que tras las ventanas suenen coches, las risas de los niños, que los vecinos se griten o tengan sexo a cualquier hora.

Da igual desde hace tiempo, pero cada vez te importa menos.

Porque ya no sabes qué hacer y te tiemblan las manos, las piernas y el pulso cada vez que cambia alguna piedra del camino que conoces.

Y el mundo entero te da igual.

Joder, claro que no es fácil.

Nada es fácil en la vida.

Pero no me has dado la posibilidad de intentarlo, me he quedado en boxes esperando la señal para acelerar de una vez y darlo todo.

Y voy a quedarme siempre con las ganas.

Con una espina clavada que acabará infectándome por completo, hasta que la fiebre me haga desvariar y vuelva a empapar el colchón por las noches pero sin tenerte al lado.

Ojalá fuera una cucaracha, seguro que más allá de resistir un ataque nuclear son capaces de recuperarse de tener el corazón roto. Ojalá fuera una botella llena, para vaciarme por completo sin esperar nada más del día a día. Ojalá fuera una ameba, como esas personas que no tienen ambición y se conforman, y les es suficiente. En el fondo, envidio a las amebas que pueden ser felices porque no ven más allá, porque no le dan vueltas a sus sentimientos ni a las situaciones.

Yo no quería quererte pero no pude evitarlo, igual que no puedo evitar este dolor, esta falta de ilusión, esta incapacidad para dar dos pasos seguidos sin pensar en ti.

Espero que me eches tanto de menos como voy a echarte yo a ti.

Espero que todo se vaya algún día, quedarme vacío, ser sólo un envoltorio capaz de asentir.

Hasta que eso pase voy a acomodarme en el fango, creo que va a ser mi hogar durante un largo tiempo.

2 comentarios en “Cucarachas, amebas y el fango.

  1. Te he descubierto por casualidad en Twitter hace unos días. Felicitarte por tu forma de escribir y por tu manera de transmitir. Gracias, porque has puesto palabras a muchos de los sentimientos que tengo desde hace un tiempo y que era incapaz de verbalizar, gracias.

    1. Muchísimas gracias por leerme y por comentar. Es gratificante ver que otras personas se sienten identificadas con sentimientos y pensamientos tan personales. Espero que sigas disfrutando 😉

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