Somos legión.

Todo es rabia y dolor.

Todo es sangre y sudor.

Nadie escucha y nos obligan a luchar.

En la tele, de fondo, El Hombre que mató a Liberty Valance, pero las horas se rompen cada vez más y aquí dentro no deja de llover. Recuerdo en mano, me aflora la tristeza.

Más noches sin ti, noches sin sentido, sin besos, sin palabras, noches en las que sólo escucho mi triste y lenta respiración anunciando más tragedias. Y me vienen las imágenes a la cabeza, el alcohol subiendo, la ropa cayendo por el suelo mientras nosotros nos íbamos por las ramas. Hemos sido un par de lenguas que se chocan como espadas, y quiero pensar que te has agarrado a mí esperando que fuéramos eternos, pensando que si todo fuera diferente ya nos habríamos desgastado tanta entraña de hierro y cobre.

No pierdo las ganas, ni las fuerzas, a pesar de las caídas, a pesar de ser el soldado herido de todas las batallas, a pesar de haber caído del caballo y haber perdido, como siempre, la armadura.

El que resiste siempre gana, y aquí sigo. Por ti, por mí (quizá también por todos mis compañeros).

A pecho descubierto he salido a recibir tus balas, a beberte a media noche, a acariciar cada una de las pecas de tu espalda. Sin temer las consecuencias dije sí, busqué tus brazos, acurrucarme en tu pecho, sentirme pequeño.

Lo que empezó como una tormenta siguió con tanta calma que creí que estábamos estáticos, que no avanzábamos. Pensé que mientras el mundo giraba tú y yo sólo habíamos podido quedarnos parados mientras nos mirábamos a los ojos.

Besos a medias, nervios en el estómago y más abajo, mucho más abajo.

Sonrisas fugaces, miradas cómplices, la mano bajo la mesa.

Predispuesto siempre a que todo vaya mal, a que el abismo se abra bajo mis pies y a caer de nuevo.

Soy el chico que duele, y al que le hacen daño. Porque prefiero el dolor a la anestesia general, a no sentir nada, a verte sin poder tocarte nunca más.

Y me pregunto tantas veces qué somos. Créeme.

Me pregunto tantos días qué somos. Créeme.

Me pregunto sin tener la respuesta. Créeme.

Joder, ¿qué somos?

Somos legión.

Los insomnes, los amantes, los injustos, los valientes y cobardes.

Somos legión.

Los malditos ignorantes.

Somos legión.

Nosotros, los idiotas que todavía creemos en el amor.

Texto publicado originalmente el 12 de Mayo de 2016 en de Krakens y Sirenas

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